jueves, 3 de marzo de 2011

Modificación de la Orden EYE/2299/2009, de 14 de diciembre

Hoy se ha publicado la ORDEN EYE/160/2011, de 17 de febrero, por la que se modifica la Orden EYE/2299/2009, de 14 de diciembre, por la que se adecúa la Orden de 15 de julio de 1999, por la que se establecen las bases para la concesión de subvenciones públicas, para el fomento del desarrollo local e impulso de los proyectos y empresas calificadas como I+E, en el programa de agentes de empleo y desarrollo local, a las peculiaridades organizativas y a la normativa aplicable en la Comunidad de Castilla y León (enlace).

Dicha Orden, “amparada” restrictivamente en la adaptación a la normativa estatal en lo referente a la duración máxima legal establecida para los contratos por obra o servicio de duración determinada, es una medida que ya se nos anunció en el encuentro de Valladolid del pasado mes de noviembre iba a llevarse a cabo, y que en principio afectaría a las contrataciones realizadas tras la publicación de la Orden EYE/2299/2009.

El resultado es, sin duda, muy triste, pues se materializa en el apoyo subvencionado del 80% de la primera y segunda prórroga (segundo y tercer año de intervención), y un raquítico 5% durante la tercera prórroga (cuarto año de intervención).  Conclusiones preliminares:

·         Técnicamente, se posibilita que la vida de los proyectos se circunscriba a 4 años de duración; en la práctica ésta se reduce a 3 años. Esto es indicativo claro de que la visión de desarrollo de la figura del AEDL en nuestra región es meramente retórica, pues obliga a truncar un proceso justo en el momento en que puede empezar a obtener resultados positivos.

·         En esta línea, se sigue apostando por criterios economicistas, sin abordar seriamente las políticas de desarrollo y sin ofrecer soluciones acordes a las necesidades de éstas (¿en qué cabeza cabe que un proceso de desarrollo local puede dirimirse en tres o cuatro años? ¿Cuándo se abordará la cuestión, junto a otros organismos, considerando la estructuración funcional de los territorios?).

·         En cuanto al colectivo de AEDLs, seguimos siendo considerados como una figura de paso y extensiva de las políticas del ECyL, sobre todo allá donde éstas tienen más dificultades para implementarse.  Desde esta perspectiva, cuadra la ineficiente política de circulación de personal técnico cualificado, sin entrar a considerar más cuestiones.

·         Y las administraciones locales, ¿qué pintan en todo esto? Son también víctimas de pseudo políticas de desarrollo en las que no tienen capacidad ni oportunidad de maniobra, pudiendo únicamente acogerse a políticas e instrumentos redistributivos, como estas convocatorias, que les ofrecen la “oportunidad” de contar con un recurso, uno más dentro de la vorágine competitiva por éstos a las cuales se ven sometidas aquellas.

En resumen, y por lo que nos toca desde ADESE, este nuevo paso del ECyL no puede más que hacernos reflexionar e intensificar nuestra actividad en pos a plantear las correspondientes propuestas en base a lo tratado en la última Asamblea, pues está claro es el camino, afortunadamente con un alto grado de consenso interno.  Eso sí, tenemos que tener claro que vamos a estar muy solos en el camino, y que necesitaremos estar más unidos que nunca; es el gran reto al que nos enfrentaremos en lo sucesivo, no cabe cruzarse de brazos.